Todo siempre tiene solución (aunque hoy parezca imposible)

Todo siempre tiene solución (aunque hoy parezca imposible)

Si tienes un negocio — o estás construyendo uno — seguramente te ha pasado: algo sale mal y sientes que es el fin del mundo.

Un cliente cancela un pedido.
Un diseño no queda como esperabas.
El envío se retrasó o no llegó.
O simplemente sientes que todo se te junta al mismo tiempo.

Y ahí estás… preocupándote más por lo que podría pasar que por lo que realmente está pasando.

Pero si miras hacia atrás, te das cuenta de algo poderoso: siempre encontraste una solución.

La preocupación casi siempre es más grande que el problema

Nuestra mente es experta en exagerar escenarios. Pensamos:

“¿Y si pierdo al cliente?” “¿Y si nadie compra?” "¿Y si queman mi marca?" “¿Y si todo sale mal?”

Pero la realidad suele ser distinta.

Lo que parecía enorme:

Se resuelve con una llamada, con un mensaje pidiendo una disculpa y ofreciendo una solución o simplemente aceptando la situación y buscando posibles soluciones al problema (y créeme siempre encuentras más de una solución).

Como emprendedoras, vivimos enfrentando retos nuevos todos los días. Y aunque en el momento se sienten gigantes, la mayoría termina siendo solo parte del proceso y aprendizaje.

Emprender es aprender a resolver

Algo que nadie te dice cuando empiezas un negocio es que los problemas no desaparecen cuando creces… solo cambian de forma. Y eso no es malo.

Cada problema resuelto fortalece tu experiencia, mejora tus procesos, te vuelve más segura y te enseña a confiar más en ti y en tu equipo.

Las marcas que admiramos no son las que nunca fallan. Son las que aprendieron a buscar soluciones para mejorar.

Te dejo 4 preguntas que te ayudarán a ver soluciones más rápido

Cuando algo se complica, en lugar de entrar en pánico, intenta hacerte estas preguntas:

1. ¿Esto será importante en 6 meses?

Muchas veces la respuesta es no.

2. ¿Qué solución simple puedo aplicar hoy?

No necesitas la solución perfecta. Necesitas la siguiente acción.

3. ¿Qué aprendí de esta situación?

Aquí está el verdadero crecimiento para que no te vuelva a ocurrir. 

4. ¿A quién puedo pedir ayuda?

Nadie construye un negocio sola, pedir apoyo también es una estrategia inteligente, muchas veces estamos tan enfocados en el problema que no podemos ver otra solución.

La creatividad aparece cuando dejamos de entrar en pánico

Curiosamente, las mejores ideas suelen surgir cuando dejamos de ver los problemas como fracasos y empezamos a verlos como oportunidades de mejora.

Tal vez un error te lleve a: mejorar tus empaques, optimizar tus tiempos, cambiar tu comunicación con clientes, considerar factores externos a ti, o descubrir una nueva forma de trabajar

Muchas innovaciones nacen exactamente así, intentando solucionar algo que parecía complicado.

Una verdad incómoda pero liberadora: los problemas nunca se acaban

Y eso está bien.

Porque el objetivo no es tener un negocio sin problemas… sino convertirte en una persona capaz de resolverlos con calma, claridad y creatividad.

Con el tiempo, notarás algo increíble:
los problemas que antes te quitaban el sueño, ahora los resuelves en minutos.

Respira.
Haz una pausa.
Regresa a lo esencial.

Porque probablemente — como ya te ha pasado antes — encontrarás una solución.

Conclusión: confía en tu capacidad de resolver 

Emprender no es tener todas las respuestas desde el inicio, es aprender a encontrarlas sobre la marcha.

Así que la próxima vez que algo salga diferente a lo planeado, recuerda:

👉 Tal vez hoy parece grande.
👉 Tal vez te preocupa mucho.
👉 Pero muy probablemente… también tendrá solución.

Y cuando la encuentres — porque la encontrarás — habrás crecido un poco más como emprendedora.


Regresar al blog